¡Hola de nuevo lectores! Hoy os traigo uno de mis últimos microrrelatos, para volver a darle vida a esa sección de mi blog, y como aperitivo antes de la reseña de un libro muy especial para mí. Espero que os guste y compartáis conmigo vuestras impresiones.
Sólo quiero olvidarte
Hoy estoy aquí, frente a ti, mi querido OLVIDO, pidiéndote que no vuelvas
más, que no regreses. Sé que siempre te llamo, suplicando que estés conmigo, y
tú, como un huracán sin frenos, recorres cada rincón de mi alma para llevártelo
todo. Me sentía triste cada vez que te ibas, sin entender tu partida, pero no
entendía que lo hacías por mi bien. Tras todas tus idas y venidas, en mí sólo
quedaban momentos difusos, resquicios de esos recuerdos que tuve una vez… y tú
te llevaste. No miraste atrás, no elegiste. Te pedí que te llevaras lo que me
hacía daño, lejos, contigo, pero no hubo piedad con los momentos felices. O te
lo llevabas todo, o no te llevabas nada.
Ahora
mi cuerpo está vacío, mi alma rota, no tiene nada a lo que aferrarse, nada que
la haga feliz. Navego por un mar lleno de ausencias; no queda nada. Tu recuerdo
arde, OLVIDO, intentando hacerme entender que no puede haber felicidad sin
tristeza, no puede haber calma sin tormenta. Ya no quiero que vuelvas y arrases
mi ser, porque quiero todo lo que pueda caber en él. No quiero desprenderme de
nada, ahora no, sólo de ti. Vete, sé feliz sin mí. Quiero que tú seas el único
recuerdo que te lleves lejos y que, mañana, ya haya olvidado.




